Rinoplastia (Nariz)

Se entiende por rinoplastia la intervención quirúrgica con fines estéticos de la nariz. La nariz es el rasgo anatómico más importante y más visible de la cara; por tanto, el objetivo de esta intervención es conseguir una nariz armónica con la cara, no una artificial y con aspecto de “operada”. Es importante estudiar la nariz en conjunto con la cara y transmitirla al paciente para un resultado plenamente satisfactorio.

La operación se realiza en un hospital bajo anestesia general, siendo esto lo recomendado por los anestesistas, ya que implica menos riesgo en este tipo de intervenciones que la anestesia local con sedación.

Todas las cicatrices son internas y por lo tanto no visibles.

La duración aproximada de la intervención es de una hora y la estancia en el hospital de una noche. El postoperatorio no suele ser doloroso, aunque la inflamación dura un mes aproximadamente. Se coloca una escayola que se retira en 7 u 8 días, y un taponamiento nasal que dura de 2 a 3 días, siendo esto lo más incómodo, ya que durante ese tiempo hay que respirar por la boca.

También se puede operar el tabique nasal, corrigiendo las derivaciones de la nariz y las dificultades respiratorias por causa nasal.

Las complicaciones tipo infección no son habituales.